Si alguna vez habéis pensado en tener vuestra página web, bien para vuestro negocio o bien para vuestro proyecto personal, con o sin ánimo de lucro, habréis encontrado propuestas seguramente variadas. La más común seguramente, es la de un desarrollo por parte de una empresa especializada en diseño web, que propone la utilización de un CMS y la instalación de un “template”.

Aquí, es dónde a aquellos que no conocen (ni tienen por qué hacerlo) demasiado el mundo del desarrollo web, se les queda la cara de “¿qué dice?” y, quién conoce o a visto “alguno” de los diferentes CMS existentes, expresa su indignación ante la perspectiva de que su web sea “prefabricada” e idéntica o muy parecida a muchas otras.

Vamos a echar algo de luz sobre ambas actitudes.

¿Qué es un CMS?

Estas siglas, CMS, a las que si les ponemos el sufijo “1.9” (por ejemplo) podrían bien ser las de el último modelo turbodiesel de cualquier fabricante de automóviles, no significan otra cosa que Content Management System, o lo que en nuestro idioma se traduce como Sistema de Gestión de Contenidos.

Es decir, un código provisto con unas funcionalidades que permiten precisamente eso, gestionar contenidos en sitios web.

¿Para que sirve un gestor de contenidos?

Básicamente un gestor de contenidos, está pensado para mostrar “la cara” de una web a sus visitantes y a la vez facilitar a su propietario de una manera amigable la inserción, modificación y también la eliminación de contenidos en su sitio web. ¿Fácil no?.

La plantilla o tema es la cara de mi web.

Aún no hemos dado nombres de CMS pero seguro que todos conocéis WordPress, Joomla, Magento, Prestashop, Drupal.. (al menos alguno de ellos). Sea cual sea el gestor de contenidos que utilicemos, la forma que todos tienen de presentar nuestro sitio web a los visitantes es a través de una plantilla o tema. Aunque queramos llamarlo template o theme, lo que en definitiva estamos utilizando es una estructura y apariencia “base” (más adelante explicamos las comillas) y distribución de las distintas partes de nuestro sitio web. Es decir, la cara que tendrá nuestra web ante nuestros visitantes.

¿Que significa estructura y apariencia “base”?

Vamos a explicar las dichosas comillas 😉 . Una plantilla o tema, como todos sabréis (y si no lo sabéis os lo decimos) se puede conseguir de varias maneras: de forma gratuita (free template), comprándola (premium o pro template) o alguien con los conocimientos necesarios podría desarrollar una a nuestro antojo. Es importante tener en cuenta que una plantilla es una “base” por la que empezar.

Las plantillas y temas en su gran mayoría ofrecen una gran flexibilidad (esta flexibilidad es mayor si nuestro tema es premium o pro). Podríamos comparar (para entendernos) una plantilla con una prenda de vestir que vemos en un escaparate o sobre un maniquí. Esto quiere decir que encontraremos plantillas que aunque nos parezcan justo lo que necesitamos, lo normal es que debamos dedicar un tiempo y esfuerzo a conseguir que quede como queremos.

En un próximo artículo detallaremos los puntos más importantes que cualquiera encuentra a la hora de adaptar una plantilla o tema en un CMS.

Hasta la próxima.